Questão de Espanhol — Artigos (Espanhol) — CESPE / CEBRASPE 2019
- Código
- ce373661
- Banca
- CESPE / CEBRASPE
- Órgão
- COGE CE
- Ano
- 2019
- Cargo
- ACI ( )
Texto CB1A4-I
María Gainza, un brindis por lo falso
Cuando se publicó El nervio óptico de la crítica de arte María Gainza, ocurrió lo que pocas veces sucede con una primera novela de alguien a priori ajeno al mundo literario: la crítica cayó rendida de forma unánime ante aquel breve libro que entrelazaba retazos de historia del arte con la crónica íntima de una familia bonaerense, bien pero venida a menos. Gainza vuelve ahora con una segunda novela, La luz negra, que no se aparta de su hábitat natural, el mundo del arte. Más bien se adentra en su zona oscura, sus márgenes extraoficiales, ese terreno que se mueve entre la leyenda y la pura ilegalidad: el mundo de la falsificación.
La protagonista de La luz negra también es crítica de arte en un diario. Está de vuelta de todo y se dedica a vagar por el pasado, recordando tiempos mejores y alimentándose de la memoria. Recuerda sobre todo a su queridísima amiga Enriqueta, una eminencia de la tasación que, en sus ratos libres, participaba en una banda de falsificadores. Y para recordarla mejor, porque la echa muchísimo de menos, intenta reconstruir los recuerdos que le dejó la propia Enriqueta.
Decía el santo patrón de los mentirosos con encanto, Tom Ripley, que «el artista hace las cosas de modo natural, sin esfuerzo. Alguna fuerza sobrenatural guía su mano. El falsificador tiene que forcejear, y si tiene éxito, su logro es auténtico», algo que suscribiría a pies juntillas Enriqueta. Esta última seguramente haría suya esta otra reflexión que aparece en La máscara de Ripley: «Si uno pintaba más falsificaciones que cuadros propios, ¿no se convertirían las primeras en algo más natural, más real y auténtico, incluso para uno mismo, que las propias obras?».
Porque, ¿acaso no puede lo falso dar tanto placer como un original? ¿No es lo falso a veces más verdadero que lo auténtico? «¿Y en el fondo, no es el mercado el verdadero escándalo?», se pregunta Enriqueta, el corazón que hace latir toda la novela, un personaje delicioso y memorable cuyas reflexiones sobre el mundo del arte atraviesan todo el libro como flechas: «Cuando un coleccionista compra no está comprando arte, está comprando una confirmación social de su inversión. Paga para estar seguro, y estar seguro es caro». O esta otra: «A veces me pregunto si la falsificación no es la única gran obra del siglo XX».
Internet: <elmundo.es> (con adaptaciones).
En la oración «un brindis por lo falso», en el título del texto CB1A4-I, el vocablo «lo» es
- Auna forma neutra que acompaña a un adjetivo.
- Bun artículo masculino que acompaña a un sustantivo.
- Cla contracción de una preposición y un artículo.
- Dun pronombre con función de complemento directo.
- Eun pronombre con función de complemento indirecto.