Questão de Espanhol — Interpretação de Texto | Comprensión de Lectura — CESPE / CEBRASPE 2014
EspanholInterpretação de Texto | Comprensión de Lectura
- Código
- ce049399
- Banca
- CESPE / CEBRASPE
- Órgão
- Instituto Rio Branco
- Ano
- 2014
- Nível
- Superior
¡Qué descansada vida la del que huye del mundanal ruido,y sigue la escondidasenda, por donde han idolos pocos sabios que en el mundo han sido!Que no le enturbia el pechode los soberbios grandes el estado,ni del dorado techose admira, fabricadodel sabio moro, en jaspes sustentado.No cura si la famacanta con voz su nombre pregonera,ni cura si encaramala lengua lisonjeralo que condena la verdad sincera.¿Qué presta a mi contentosi soy del vano dedo señalado;si, en busca deste viento,ando desalentadocon ansias vivas, con mortal cuidado?¡Oh monte, oh fuente, oh río!¡Oh secreto seguro, deleitoso! ,roto casi el navío,a vuestro almo reposohuyo de aqueste mar tempestuoso.Un no rompido sueño,un día puro, alegre, libre quiero;no quiero ver el ceñovanamente severode a quien la sangre ensalza, o el dinero.Despiértenme las avescon su cantar sabroso no aprendido;no los cuidados gravesde que es siempre seguidoel que al ajeno arbitrio está atenido.Vivir quiero conmigo;gozar quiero del bien que debo al cielo,a solas, sin testigo,libre de amor, de celo,de odio, de esperanzas, de recelo.Del monte en la ladera,por mi mano plantado tengo un huerto,que con la primavera,de bella flor cubiertoya muestra en esperanza el fruto cierto.Y como codiciosapor ver y acrecentar su hermosura,desde la cumbre airosauna fontana purahasta llegar corriendo se apresura.Y luego, sosegada,el paso entre los árboles torciendo,el suelo de pasada,de verdura vistiendoy con diversas flores va esparciendo.El aire del huerto oreay ofrece mil olores al sentido;los árboles meneacon un manso ruido,que del oro y del cetro pone olvido.Téngase su tesorolos que de un falso leño se confían;no es mío ver el llorode los que desconfíancuando el cierzo y el ábrego porfían.La combatida antenacruje, y en ciega noche el claro díase torna; al cielo suenaconfusa vocería,y la mar enriquecen a porfía.A mí una pobrecillamesa de amable paz bien abastada,me baste; y la vajilla,de fino oro labradasea de quien la mar no teme airada.Y mientras miserable-mente se están los otros abrazandocon sed insaciabledel peligroso mando,tendido yo a la sombra esté cantando.A la sombra tendido,de yedra y lauro eterno coronado,puesto el atento oídoal son dulce, acordado,del plectro sabiamente meneado.Fray Luis de León. Poesías completas. Clásicos Castalia. Madrid, 2001 (con adaptaciones).El autorse deleita con el canto de las aves al despertar.
- CCerto
- EErrado